#ANÁLISIS Referéndum de medio término: Estados Unidos a las urnas

Mar, 6 Nov 2018
Estas elecciones ponen a prueba al Partido Demócrata, afirma académico de la IBERO
  • Las elecciones intermedias ponen a prueba el mandato de Trump y la fortaleza de los demócratas (Pixabay).
Por: 
Dr. Javier Urbano Reyes, profesor e investigador del Departamento de Estudios Internacionales (DEI) de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México, y académico de la Maestría en Estudios sobre Migración en el DEI.

Las elecciones de medio término en Estados Unidos suelen significar un referéndum al presidente y el partido en el poder. Con regularidad, los resultados se presentan como un voto de castigo a estos primeros con la consecuente ganancia al partido de oposición. En este ejercicio, el referéndum parece evaluar a actores más allá de los que están en el gobierno.

Para Trump, la renovación de los 435 miembros de la Cámara de Representantes, y los 30 de 100 escaños del Senado, entre otros muchos cargos, adquiere la categoría de prueba sobre la viabilidad de una gestión, cuya punta de lanza no es, para sorpresa de muchos, una economía en expansión, sino la personificación de un debate identitario, cuyo enemigo son las poblaciones migrantes representadas en una caravana que se encuentra en movimiento en México y que Trump ha elevado a la categoría de amenaza a la seguridad de la nación, para beneplácito de sus bases conservadoras, aquellas que le dieron el triunfo en la elección anterior.

Ahora bien, estas elecciones-referéndum también ponen a prueba al Partido Demócrata, que perdió capacidad de respuesta en los primeros meses posteriores a la victoria republicana, y que en estas elecciones está apostando a dos actores de la mayor relevancia: las mujeres y los jóvenes.

Sobre la población femenina, movimientos como MeToo y su presencia masiva como candidatas a diversos puestos de elección (476 aspiran a la Cámara de Representantes) ponen a prueba su capacidad de respuesta y organización, más allá de sus muy justificadas protestas contra un presidente misógino.

Sobre los jóvenes, los antecedentes indican que en estas elecciones suele votar un porcentaje apenas superior al 20%. Las tendencias actuales predicen una asistencia a las urnas de un 100% superior a las legislativas anteriores, lo que es una buena noticia para los demócratas, en la medida en que esta población declara simpatías a este partido. Los movimientos derivados de ‘La Marcha por Nuestras Vidas’, originada en la Matanza de Parkland, Florida, pondrán a prueba a una población caracterizada por cierta apatía y por su baja participación.

Finalmente, y con relación a la migración, los analistas deben poner atención a dos estados fronterizos en los cuales se pondrá a prueba la narrativa apologista de Trump: California y Arizona. 

En el primer estado, se juegan 14 escaños de los cuales entre 4 y 7 se ponen en juego por primera vez. Declarado o definido como un Estado en resistencia, California puede ser un punto nodal que afiance las posibilidades demócratas. Por su parte, Arizona, está en shock ante un inesperado empate entre la demócrata Kristen Sinema y la republicana Martha McSally. Arizona y California dos estados que pueden marcar tendencia este día.

En todo caso, hemos de insistir en que estas elecciones intermedias son un referéndum para todos los actores involucrados y que pueden marcar una dirección no necesariamente decisiva en las próximas elecciones, y en la agenda legislativa de los siguientes dos años.

PRL/ICM


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